"Nicolás Guillén"

44,5" x 33
Óleo/Tela
1982

Como sus versos sobre la hoja, en su cabellera libre la línea suelta, libre en un movimiento de trazos negros que habitan su morfología facial en un conjunto de trazos efusivos que se enredan en la misma masa cerebral, ahí donde está el verso y el verbo, este movimiento dibujístico lleva en su interior la mancha blanca aguada como evocación del verso de Nicolás Guillén, ‘’el abuelo negro el abuelo blanco ‘’en la balada de los dos abuelos.

La insistencia de la línea negra, crea el efecto de un trayecto cerebral del poeta buscando el duende afro caribeño, como señal callada de la historia.

 En este trabajo dibujístico el maestro Cestero se muestra en su realismo evocativo gran analista de una morfología que destaca el alma del poeta, pero también su estructura intelectual, firme y sólida.

Es obvio que el maestro Cestero se acercó al poeta y lo analizó visualmente para sacarle todos los rasgos de su mirada concentrada y el gesto labial abierto señal del sabor de la palabra.

El resultado de la composición gráfica sugiere un referente al ensayo sobre papel de una investigación estética como lo practicaba Da Vinci y Goya.

 

Obra exhibiéndose en la "Colección permanente"